Música

La Dependencia del Negocio en la Música en Vivo

Ante la baja rentabilidad del streaming, los artistas han recurrido a los conciertos como su motor financiero. La música en vivo creció 25% el año pasado. Pero no todos pueden acceder a ese modelo.

La dependencia del negocio en la música en vivo

Si el streaming no paga, los conciertos tampoco son para todos.

Ante la baja rentabilidad del streaming, los artistas han mantenido y recurrido a los conciertos como su principal fuente de ingresos. El año pasado, el segmento de la música en vivo experimentó un crecimiento del 25%, consolidándose como el motor financiero del sector. Sin embargo, este modelo presenta desafíos importantes como los altos costos operativos, pues la producción de giras implica una inversión significativa en logística, promoción y personal.

A ello se suma la exclusión de artistas emergentes, pues no todos los músicos tienen la capacidad de realizar giras rentables, lo que agrava la desigualdad en el sector; y la dependencia de la visibilidad digital, que a pesar de la escasa rentabilidad del streaming, estar presente en plataformas digitales es un requisito esencial para vender boletos y atraer audiencias a los conciertos.

Este fenómeno genera una paradoja dentro de la industria: los artistas necesitan del streaming para promoverse, pero el modelo digital no les ofrece una fuente de ingresos sostenible por sí solo. El streaming y los conciertos no son divergentes sino complementos que, sin embargo, presentan limitaciones estructurales que afectan especialmente a quienes están construyendo su carrera desde cero.

El Entretenimiento — Ricardo Peláez Restrepo / Conexión x Co·Crea 2025

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